Cómo Curar un Mate

El mate es una bebida popular y nativa de Latino-américa que provee múltiples beneficios al organismo.

Muchos la consideran una bebida mágica, capaz de establecer nexos, lazos y amistades que perduran por años. Así reza una frase popular que dice “quien toma mate, vuelve”, haciendo referencia a la familiaridad que se promueve al compartir esta bebida.

Su producción principal se da en el norte de Argentina, y es en este país donde están los mayores consumidores mundiales de mate.

Ahora bien, por lo general, cuando hablamos de mate, es para referirnos tanto a la bebida como al recipiente en el cual se ceba el mate. Sí, suena un poco redundante, pero, en definitiva, aunque tengan el mismo nombre, se trata de cosas diferentes.

En esta ocasión al referirnos al “mate”, será para hablar sobre el recipiente, específicamente. Este recipiente para ser usado debe ser primero “curado”, un procedimiento un poco largo (pero necesario) antes de utilizar dicho mate para cebar yerba propiamente.

Antes de entender dicho proceso, primero veremos qué es curar un mate, y, luego, el procedimiento correcto para su curación.

curar mate

Qué es curar un mate

Un mate, como se ha dicho antes, es un recipiente en el cual se lleva a cabo la preparación o cebo del mate (bebida). Por lo general, es un recipiente hecho a base de calabaza seca, pero se pueden conseguir mates de todo tipo: de diferentes maderas, de plástico, de metal, materiales combinados, vidrio, plata, e incluso, hasta de silicona.

Sin embargo, lo más usual y frecuente son los mates de calabaza, una hortaliza de cáscara dura que es cortada y dejada en forma de semiesfera.

Los mates hechos de recipientes de madera o calabazas deben ser necesariamente curados. Pero ¿cómo se cura un mate de madera o calabaza? Para acondicionar un mate de este tipo, primeramente se debe someter a un proceso con el fin de despojarlos de los residuos de vegetales en su interior y generar un poco de permeabilidad en sus paredes internas.

La principal meta a la hora de curar un mate de madera o calabaza es que estos mates pueden absorber el aroma y esencia de la yerba mate en su interior. De hecho, es por ello que muchas veces se prefiere el mate de calabaza por encima de otros fabricados a partir de diferentes materiales.

Una vez que el mate se ha curado por completo, éste es capaz de madurar el sabor y aroma de la yerba, convirtiéndose en lo que muchos amantes del mate llaman “un mate con alma”.

Procedimiento para curar un mate

Parte 1

En esta parte se llena el mate de nuevo con yerba cebada, o mejor dicho, yerba usada anteriormente. A esa yerba usada se le agrega agua caliente hasta el tope, y posteriormente se deja reposar por toda una noche hasta el otro día.

Al otro día, se debe retirar la yerba con agua que está en el interior del mate. Una vez que se hayan retirado todo lo que se dejó dentro del mate se procede a raspar el interior del mismo con una cuchara o cucharilla, quitando todos los restos, que puedan encontrarse en la pared interior del mate.

Seguido de esto, se lava el mate solo con agua fría, retirando cualquier suciedad que pueda encontrarse adentro hasta que quede completamente despejada. Posteriormente, en horas de la noche, se vuelve a echar suficiente yerba mate ya cebada (usada) y se llena con agua caliente, repitiendo el procedimiento anterior por varios días.

Parte 2

Hay quienes prefieren el mate amargo mientras que otros prefieren el mate dulce. Aunque no lo creas, existe un proceso diferente para cada tipo de curación; por lo tanto, ahora se dividirán los procesos: uno para mate amargo y otro para mate dulce.

Curación de un mate amargo

curar mate amargo

Luego de varios días realizando la operación anterior (añadiendo cebada usada y agua hervida, se deja reposar, se retira y se raspa el interior, etc.) ahora se procede a llenar el mate con yerba mate nueva por la noche en conjunto con agua hirviendo (muy parecido al proceso anterior).

La diferencia en este caso es que, tratándose de yerba mate totalmente nueva, ésta impregna con sus propiedades y aroma las paredes internas del mate de calabaza. Esto es importante porque precisamente es lo que distingue al mate de calabaza de los demás mates: su capacidad de intensificar las características de la yerba.

Al día siguiente, simplemente se bota lo que está contenido en el recipiente y se procede a lavar con agua limpia el interior hasta que quede totalmente despejado y limpio.

Mientras algunos expertos consideran que haciendo este procedimiento solo una vez ya el mate está completamente curado o “madurado”, otros creen que se debe volver a hacer esto por aproximadamente tres días más.

Curación de un mate dulce

Bien, si se quiere utilizar el mate para hacer mate dulce, luego del procedimiento básico se debe colocar una cuchara de azúcar en polvo dentro del mate. Posteriormente también se debe colocar una brasa encendida, mientras se agita el mate con el fin de evitar daños interiores.

Esto se deja reposar por horas hasta que la brasa se enfría. Una vez que esté fría se añaden tres cucharadas de yerba en conjunto con agua hirviendo y se deja allí por varias horas.

Nuevamente se deja reposar por algunas horas, se bota el contenido que está en el interior y se deja secar. A diferencia de la curación del mate amargo, este no necesita ser lavado con agua fría, sino que se usa de la misma forma que haya quedado.

El único detalle es que existen personas que, para intensificar el proceso, realizan el proceso durante tres días más, muy parecido a lo que se hace con el mate amargo.

mates-tipos-modelos

Como curar un mate amargo

Cuando hablamos de mate, no solo se habla directamente de la infusión de yerba mate, hablamos del recipiente y todo lo que conlleva a la preparación de un buen mate. Son pasos complicados, el mate es algo que se toma muy enserio en argentina, por lo cual su preparación debe realizarse de la forma más correcta.

Curar un mate, es una tarea necesaria, se realiza con la finalidad de evitar que un mate nuevo se quiebre, pero, también debe estudiarse sobre la  forma correcta,  que mates se curan y como se realiza dicho proceso.

Curar de un mate nuevo, además de tratarse de una actividad higiénica, es tan parte de la añosa tradición matera como lo es el compartirlo después. Cuando hablamos de curar, prácticamente, nos referimos a acostumbrar a este recipiente para así ser utilizado posteriormente.

Existen diferentes materiales con los cuales se realizan los mates, pero no todos requieren de este proceso de curado.

Normalmente, se curan aquellos mates de madera o calabaza, ya que otros construidos con diferentes tipos de materiales como vidrio o porcelana, no requieren dicho proceso, ya que, con solo lavarlos están listos para así poder ser utilizados.

Si hablamos de aquellos de madera, se deben untar con algún tipo de aceite o manteca antes de ser preparado el mate, y dejarlo en reposo, con yerba algo húmeda, por aproximadamente unas 24 h antes de ser lavado y utilizado. Los Mates de hueso en cambio se dejan remojando por un día entero con agua hirviendo y detergente.

En el caso de los mates de calabaza, estos simplemente son lavados y llenados con yerba ya humedecida, utilizada con anterioridad, en otro tipo de mate. Con agua tibia se mojara la yerba y al día siguiente, debe ser retirada junto a la masa que se produce por los tejidos humedecidos en el interior del mate.

Normalmente aquellas personas que beben mate amargo, suelen curar la yerba para su preparación, esto se realiza con la finalidad de impregnar el interior del estuche con esta, para así, evitar futuras posibles filtraciones gracias a su uso y sobre todo mejorar su sabor.

Los mates amargos, luego de ser curados, deben ser lavados con agua caliente y yerbas ya utilizadas anteriormente. Se debe evitar que la yerba se seque por lo cual constantemente debe ser agregadas gotas de agua caliente a ella con el fin de mantenerla humedecida.

Posterior a la cura, se retira la yerba y solo si es estrictamente necesario de limpia el recipiente con agua fría, para si luego dejarlo secar por completo. Si la zona donde se dejara, es cálida es preferible no enjuagarlo y dejar que se seque por sí solo.

Luego de terminada la cura, el mate amargo estará listo para ser utilizado. No todas las personas poseen gusto por este tipo de mate, es por eso que se recomienda siempre tener, otro a la mano para aquellos que gustan más de mates dulces.

Conclusión

Como habrás visto, el procedimiento para curar un mate no es nada difícil, solo necesita de un poco de esfuerzo y, sobre todo, mucha paciencia.

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