Cómo curar un mate y no tener problemas en el proceso

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Para empezar, está claro que debes de saber que tanto a la yerba como al recipiente se les llama mate, así que dependiendo del contexto en el que te encuentres la palabra debes de saber a qué mate se refiere. En este caso, debido a que estamos por enseñarte cómo curar un mate, estamos hablando del recipiente.

Hay algunos detalles que debes de tener en cuenta, como si quieres aprender cómo curar un mate amargo, un mate dulce, un mate de madera, etc…, ya que hay distintos tipos de mate: calabaza, madera, caña, aplaca, hueso, metal, plata y algunos otros materiales que sirven para la elaboración de un buen mate.

El proceso de curar el mate es importante, ya que gracias a este proceso podrás evitar que tu mate nuevo se rompa o se quiebre, además de que este proceso también ayuda a que el sabor del mate sea más puro cuando comiences a cebarlo.

Tienes que tener en cuenta que solamente los mates de calabaza (los más clásicos y recomendados para un buen mate) y de madera necesitan el proceso de curado, ya que los demás mates quedan listos para usarse con una buena lavada. Además, este proceso también es de gran utilidad para evitar que se formen malos olores y moho.

Cómo curar un mate:

Ahora explicaremos cómo hacer este proceso en los distintos materiales de mates:

Curar un mate de madera

Para curar los mates de madera se tiene que untar aceite o manteca y dejarlo así por 24 horas con yerba mate húmeda en su interior (yerba que haya usada previamente en otro mate). Luego se tiene que lavar bien y está listo para usarse.

Muchas personas recomiendan repetir este proceso por lo menos 3 días para asegurarse de eliminar cualquier resto de sabor de madera que pueda liberar el mate. Pero eso depende de ti, hay quienes disfrutan de un sutil sabor a madera en el mate.

Curar un mate de calabaza

Este es el mate más tradicional y típico, además de que es la opción favorita de los amantes del mate. En este tipo de mate se tiene que lavar y llenar con yerba húmeda (que ya se haya usado en otro mate). Ahora debes de agregarle agua tibia, sin dejar que la yerba se seque en ningún momento.

Al siguiente día tienes que quitarle la yerba y con una cuchara raspar el interior del mate para quitarle todos los tejidos blandos macerados y humedecidos.

Este proceso se tiene que repetir las veces que tu quieras, hasta que creas que el mate está listo para usarse en la preparación de tus infusiones.

Curar un mate amargo

Luego de ser curado, tienes que lavar el mate con agua caliente y llenarlo con yerba que ya haya sido usada y sin azúcar. Cuando la yerba comience a secarse, agrega unas cuantas gotas de agua tibia para volverla a humedecer. Repite esto durante todo un día.

Listo, ahora ya sabes cómo curar un mate y cómo curar un mate amargo. Cómo pudiste ver, son procedimientos realmente sencillos que no requieren de ningún conocimiento especial.

Palabras claves: como curar un mate, como curar un mate amargo

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